LA CIA INFILTRÓ UNA FUENTE EN EL RÉGIMEN Y SIGUIÓ A MADURO HASTA SU CAPTURA
Una fuente dentro del gobierno venezolano y un sistema de vigilancia con drones permitieron a la CIA rastrear los movimientos de Nicolás Maduro en los días previos a su detención, de acuerdo con una investigación de The New York Times. La información de inteligencia fue clave para una operación autorizada por Donald Trump y preparada durante varios meses. Aunque la CIA generó los datos decisivos, la captura fue ejecutada por fuerzas especiales del Ejército de Estados Unidos.
Cómo se preparó la captura
Infiltración interna
La CIA reclutó a una fuente dentro del gobierno venezolano, quien reportó desplazamientos, rutinas y ubicaciones de Maduro en tiempo casi real.
Incentivo
La recompensa de 50 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos habría sido determinante para lograr colaboración interna, según exfuncionarios citados.
Vigilancia aérea constante
Una flota de drones furtivos permitió una supervisión casi permanente del territorio. La inteligencia técnica se cruzó con información humana para confirmar posiciones.
Autorización política
En otoño, Trump autorizó un enfoque más agresivo. En noviembre dio luz verde a la planificación específica de operaciones en Venezuela.

Ensayo operativo
A finales de diciembre se realizaron acciones preliminares, como un ataque con dron a un muelle vinculado al narcotráfico, para probar capacidades y recopilar señales.
Coordinación CIA–Ejército
La agencia compartió inteligencia con analistas militares, manteniendo a Maduro “localizado” desde las primeras fases del plan.
Ejecución final
La detención fue una operación policial-militar. Fuerzas especiales ingresaron, extrajeron a Maduro y lo trasladaron fuera del país.


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