y algunas personas pueden percibirlo… Investigaciones recientes confirman algo que muchos intuían: el olor del miedo es real. No se trata solo de una expresión figurada, sino de un fenómeno biológico concreto: cuando sentimos miedo o vivenciamos un estrés agudo, nuestro cuerpo libera compuestos químicos específicos a través del sudor, que funcionan como señales no

