A poco más de dos años de la celebración de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, una nueva controversia sacude la organización del evento: Casey Wasserman, presidente del comité organizador, ha sido mencionado en documentos recientemente publicados relacionados con la investigación del financiero Jeffrey Epstein.
Los archivos incluyen correos electrónicos antiguos entre Wasserman y Ghislaine Maxwell, ex pareja y cómplice de Epstein, que han desatado críticas públicas en Estados Unidos. A raíz de estas revelaciones, Wasserman anunció que cederá la agencia de talentos que dirige, aunque ha negado cualquier relación con Epstein más allá de esos intercambios de mensajes.

Reclamos de renuncia y respaldo institucional
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, ha pedido la renuncia de Wasserman, argumentando que su permanencia podría distraer de los preparativos para los Juegos Olímpicos. Varios funcionarios locales y miembros de la comunidad también han expresado su preocupación por el impacto reputacional en el evento.
No obstante, el comité ejecutivo de LA28 ha reiterado su respaldo al presidente y declaró que la relación de Wasserman con Epstein y Maxwell “no va más allá de lo que ya se conoce públicamente”.
Efectos en el ámbito deportivo y empresarial
Las revelaciones han provocado que algunos clientes y talentos representados por la agencia de Wasserman corten lazos con la firma, en un movimiento que refleja el alcance de la polémica en sectores vinculados al entretenimiento y los deportes.
Aunque Wasserman no ha sido acusado de delito alguno en relación con el caso Epstein, su implicación en los documentos ha generado un debate sobre ética y liderazgo en la organización de unos de los eventos deportivos más importantes del mundo


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