La emergencia provocada por el incendio de un enorme almacén frigorífico en Boyle Heights continúa afectando a cientos de residentes. Aunque el fuego ya fue extinguido, el problema ahora se concentra en los millones de libras de alimentos que permanecen en descomposición dentro del inmueble, lo que ha provocado fuertes olores y preocupación por un posible incremento en la población de ratas.
Toneladas de alimentos permanecen en descomposición
El siniestro, registrado el pasado 17 de junio, consumió gran parte de un almacén refrigerado de aproximadamente 500 mil pies cuadrados ubicado en Boyle Heights, al este del centro de Los Ángeles. Las labores para controlar las llamas se prolongaron durante más de una semana debido a la magnitud del incendio.
Según la información dada a conocer por las autoridades, en el interior del edificio se almacenaban alrededor de 85 millones de libras de carne, pollo, mariscos y otros productos congelados. Una parte importante quedó destruida por el fuego, mientras que el resto perdió la cadena de refrigeración, acelerando el proceso de descomposición.
Vecinos denuncian un olor insoportable
Con el incendio ya controlado, los habitantes de la zona aseguran que enfrentan un nuevo problema: un intenso olor proveniente de la carne en descomposición que invade calles y viviendas cercanas.
Residentes describen el ambiente como prácticamente irrespirable y afirman que el hedor se intensifica durante las horas más calurosas del día, obligando a muchas familias a mantener puertas y ventanas cerradas para evitar que el olor entre a sus hogares.
Temen una mayor infestación de ratas
La acumulación de alimentos descompuestos también ha generado inquietud por el posible aumento de roedores en el vecindario.
Vecinos señalan que la presencia de ratas ya era un problema antes del incendio, pero consideran que las condiciones actuales podrían favorecer una infestación mucho más grave. Algunos residentes incluso han optado por abandonar temporalmente sus viviendas debido al olor y a las preocupaciones relacionadas con la salud pública.
Continúa el apoyo a las familias afectadas
Diversas organizaciones comunitarias mantienen la entrega de apoyo a las personas afectadas por la emergencia, incluyendo mascarillas, purificadores de aire y otros artículos esenciales para reducir la exposición a los malos olores y la contaminación.
Además, la organización 2-1-1 LA, en coordinación con Airbnb.org, continúa ofreciendo hospedaje temporal a familias que no pueden permanecer en sus hogares, dando prioridad a adultos mayores, menores de edad y personas con enfermedades respiratorias.
La limpieza sigue en marcha
La empresa propietaria del almacén informó que contrató a especialistas para retirar los alimentos dañados y realizar las labores de saneamiento del inmueble. Sin embargo, todavía no existe una fecha estimada para concluir el proceso de limpieza.
Mientras tanto, las autoridades continúan investigando las causas que originaron el incendio, al tiempo que funcionarios locales han reiterado que buscarán determinar las responsabilidades correspondientes por los daños ocasionados a la comunidad.











