Dos hombres del sur de California fueron arrestados por su presunta participación en un plan para llevar a cabo un ataque masivo durante un evento histórico de UFC celebrado en la Casa Blanca, informaron autoridades federales.
Los sospechosos fueron identificados como Bryan Omar Roa y Michael Alan Thomas, residentes del condado de Riverside, quienes enfrentan cargos federales por conspiración para cometer asesinato. Ambos comparecieron ante un tribunal federal en Riverside tras su arresto.
De acuerdo con documentos judiciales, el grupo investigado presuntamente planeaba utilizar drones cargados con explosivos para generar pánico entre los asistentes al evento «UFC Freedom 250», celebrado en los jardines de la Casa Blanca. Posteriormente, varios francotiradores abrirían fuego contra las personas que intentaran evacuar el lugar, según la acusación federal.
Las autoridades señalaron que la investigación comenzó luego de que familiares de uno de los presuntos conspiradores alertaran al FBI sobre comportamientos sospechosos y la compra de armas y equipo táctico. La información permitió a los investigadores infiltrar el grupo y monitorear sus actividades antes de que el supuesto plan pudiera ejecutarse.
Durante los cateos realizados en California, agentes federales recuperaron armas de fuego, municiones, chalecos tácticos y otros artículos que forman parte de la evidencia presentada por la fiscalía.
Según la acusación, los sospechosos formaban parte de una red más amplia integrada por al menos cinco personas arrestadas en varios estados. Los investigadores creen que el grupo mantenía comunicaciones mediante aplicaciones de mensajería cifrada y discutía acciones violentas contra funcionarios gubernamentales y figuras públicas.
El FBI informó que la operación fue desmantelada varios días antes del evento gracias a la coordinación entre agencias federales y el Servicio Secreto. Las autoridades aseguraron que no existió un riesgo inmediato para los asistentes debido a la rápida intervención de los investigadores.
El evento UFC Freedom 250 reunió a miles de personas en Washington D.C. y contó con la presencia del presidente Donald Trump, convirtiéndose en uno de los espectáculos deportivos más comentados del año. Mientras tanto, la investigación continúa y las autoridades no descartan que existan más personas relacionadas con el presunto complot.











