La administración del presidente Donald Trump enfrenta nuevas críticas luego de que un reporte periodístico señalara presuntos beneficios a grandes compañías tabacaleras tras flexibilizar restricciones sobre cigarrillos electrónicos saborizados en Estados Unidos.
De acuerdo con la investigación publicada por Common Dreams, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) habría emitido nuevas directrices que permitirían la comercialización de vapeadores con sabores frutales y dulces, productos que anteriormente estaban bajo fuerte escrutinio debido a preocupaciones sobre el aumento del consumo entre menores de edad.
El tema ha generado polémica dentro del sector salud luego de reportes que apuntan a la salida de funcionarios federales tras desacuerdos con la política relacionada con los vapeadores. Entre ellos figura Marty Makary, excomisionado de la FDA, mientras que otros funcionarios advirtieron sobre posibles riesgos de adicción a la nicotina en jóvenes.
La controversia también creció luego de revelarse que la empresa tabacalera Reynolds American habría realizado una donación millonaria a un súper PAC vinculado a Trump poco antes del cambio en las regulaciones. Organizaciones defensoras de la salud pública y diversos medios estadounidenses cuestionaron si existió influencia corporativa en decisiones relacionadas con políticas sanitarias.
Según los reportes, representantes de compañías tabacaleras sostuvieron reuniones con funcionarios federales y aliados del expresidente para expresar su rechazo a las restricciones impuestas sobre los cigarrillos electrónicos. Posteriormente, la FDA anunció lineamientos que, según críticos, podrían beneficiar económicamente a fabricantes estadounidenses frente a competidores internacionales.
Grupos de salud pública acusaron a la administración Trump de priorizar intereses económicos por encima de la protección de menores y consumidores jóvenes. Sin embargo, la Casa Blanca rechazó las acusaciones y aseguró que las medidas adoptadas buscan ofrecer alternativas para fumadores adultos que buscan dejar el consumo tradicional de tabaco.
El debate sobre los vapeadores continúa creciendo en Estados Unidos, especialmente por el impacto que estos productos han tenido entre adolescentes y jóvenes durante los últimos años.











